Francisco Javier es un Capitán de la Marina Mercantejubilado
que ha surcado todos los mares del planeta. Como capitán veterano tiene
las huellas del duro trabajo de haber sido lobo de mar.El
aislamiento de la familia, los amigos, la sociedad, el país y la
lejanía le han marcado su comportamiento y su forma de ser. El hecho de
estar alejado de sus seres queridos: esposa, hijos, padres, hermanos,
etc. ha condicionado la vida del navegante.De
vez en cuando, sus cortas estancias cerca de la familia, fue la leña
que alimentó el fuego del cariño durante la larga separación. Francisco
Javier vio crecer a sus hijos a “saltos”: tres mujeres y un varón. A
todos ellos consiguió darles estudios universitarios.Una
vez jubilado y de vuelta al hogar empezó a adaptarse a su nueva vida:
convivir con su esposa y con el único hijo que aún quedaba habitando en
casa. Las demás, eran mujeres, se casaron y dejaron el domicilio paterno
para constituir una nueva familia.
