La sanidad es el gran sector donde ejercen su profesión los podólogos, principalmente en
hospitales, clínicas, residencias geriátricas, gabinetes podológicos,
clubes deportivos y centros y empresas de servicios asistenciales.
La podología aún no está contemplada en las prestaciones del sistema público sanitario lo que provoca que el ámbito privado sea la salida casi única para el podólogo.
En este sentido, puede trabajar en una empresa privada o bien de forma
autónoma (como se calcula que hace un 90% de estos profesionales)
prestando servicios a organizaciones, trabajando por cuenta propia, o
ambas a la vez. Así, tiene la posibilidad de actuar al mismo tiempo en
varios lugares, con una consulta propia y ofreciendo servicios puntuales
a centros privados que requieran su valía. Otra salida menor es la
formación.
